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La lengua romaní

1.1 - Orígenes

El romaní es el único idioma indo-ario que se ha hablado exclusivamente en Europa desde la Edad Media. Es parte del fenómeno de las lenguas de la diáspora índica habladas por comunidades itinerantes de origen indio fuera de la India.

El nombre de Rom o Řom, que es la auto-designación de los hablantes, tiene cognados emparentados con nombres de otras comunidades itinerantes (ambulantes) que hablan lenguas indias o utilizan un vocabulario especial derivado del índico: los Lom de Cáucaso y Anatolia introducen vocabulario índico en su variedad de armenio. Los Dom del Cercano Oriente, originalmente trabajadores del metal y artistas, hablan domari, uno de los idiomas indo-arios modernos más conservadores.

En el valle Hunza del norte de Pakistán, hay una población llamada Dum, que también son trabajadores del metal y músicos y que hablan un idioma índica central (es decir, no uno local). En base a la sistematicidad de los cambios de sonidos acreditados en estos idiomas, sabemos con bastante certeza que todos estos nombres derivan del término indio dom.          

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1.2 - El proto-romaní

Se cree que el proto-romaní no se creó en el noroeste de la India, como se informa a veces en la literatura popular (y como han sugerido efectivamente algunos especialistas del siglo diecinueve), sino en la India Central (véase Turner 1926). Comparte una serie de desarrollos tempranos que se limitan a los precursores de las lenguas de la India central, como šun-“oïr” del índico  antiguo (sánscrito) śr̥n-, jakh “ojo” del antiguo índico akṣi-, o la forma fonológica del sufijo de sustantivación -ipen (como en sastipen “salud”), del índico antiguo -itvana. Esta combinación de características surgió durante la etapa inicial de transición del índico antiguo al índico medio, después del año 500 AC, y demuestra que el proto-romaní empezó su historia como un idioma indio central. 

Algunas características del índico antiguo se conservan en romaní, aunque se cambiaron en el grupo de lenguas de la India central. Por ejemplo, el romaní conserva las combinaciones de consonantes tr y št en palabras como patrin “hoja” (del índico antiguo patra-) y mišto “bueno” (del índico antiguo mr̥ṣṭaḥ). Las mismas se simplificaron en los idiomas centrales durante la transición al período del índico medio, resultando en patta y miṭṭha respectivamente.

Por lo tanto, parece que los hablantes de proto-romaní se fueron de la región de la India central en algún momento durante la primera mitad del primer milenio DC, antes de que se simplificaran los grupos, y migraron al noroeste, una zona que no se vio afectada por estos cambios; esta sugerencia también se hizo por primera vez por Turner en 1926. El proto-romaní continuó, sin embargo, participando en los cambios estructurales que afectaron a la mayoría de las lenguas índicas en todo el subcontinente, llevando al período inicial del índico nuevo. Estos incluyeron la simplificación de otras combinaciones de sonidos como rp y pt, por ejemplo en sap “serpiente”, a través del índico medio sappa, del índico antiguo sarpa, y tato “caliente”, a través del índico medio tatta, del índico antiguo tapta. También incluyeron desarrollos gramaticales, tales como la pérdida de las terminaciones elaboradas de los casos nominales del índico antiguo y medio y su reducción a una simple oposición entre el nominativo y el oblicuo. Está claro, entonces, que el proto-romaní siguió siendo parte del entorno del idioma índico subcontinental durante el período inicial del índico nuevo, que tuvo lugar en la época medieval, tal vez alrededor del siglo octavo o noveno DC.     

Hay varias características estructurales que el romaní comparte específicamente con los idiomas del noroeste, los llamados idiomas “dardic” de la India (como Kashmiri). Primero incluyen la retención de los grupos de consonantes tales como tr y št, que se mencionaron anteriormente. Otras características conservadoras compartidas incluyen la retención de las terminaciones consonánticas como -s y -n en las terminaciones del caso oblicuo, y la retención de -n- en palabras como dand “diente” (del índico antiguo danta; compárese por contraste el hindi dẫt). Pero el romaní también comparte una importante innovación con los idiomas dardic: la aparición de una conjugación nueva para el pasado, basada en la unión de los pronombres enclíticos al participio. Las formas de la conjugación en pasado kerdjom “hice”, kerdjas “el/ella hizo” y así sucesivamente, surgieron de combinaciones como *kerdo-jo-me “hecho-por-mi”, *kerdo-jo-se “hecho por él/ella”. Este desarrollo ofrece una prueba más de que el proto-romaní se hablaba en las zonas de extremo noroeste del subcontinente indio en la época medieval.   

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1.3 - El romaní temprano

La lengua romaní cambió drásticamente como resultado del contacto con los griegos bizantinos. Esto justifica la definición de una fase posterior en su historia, lo que llamamos romaní temprano. Sabemos algo más sobre la forma del romaní temprano que sobre el proto-romaní, a pesar de que no está documentada tampoco, porque muchas de las formas del romaní temprano se continuaron en los dialectos actuales del romaní. Por ejemplo, los dialectos del romaní actual tienen numerosas formas diferentes para la palabra “día”: dives, dies, di, zis, zies, diveh, dive, djes, gjes, džive, džes y muchas más. La más antigua de las mismas es dives, la cual corresponde más estrechamente a la palabra índica divasa. Por lo tanto, podemos suponer que el romaní temprano tenía la forma dives, que fue heredada por los dialectos, luego su estructura sufrió varios cambios en diversas variedades individuales del idioma.

Suponemos que el romaní temprano se habló en el Imperio Bizantino, se centró en Asia Menor, pero se extendió entre Anatolia y los Balcanes, desde alrededor del siglo diez DC en adelante. La inmensa influencia griega que el romaní absorbió durante este período no sólo atestigua el bilingüismo generalizado entre los Rom y su condición de minoría, pero también un período largo de contacto muy intenso con las poblaciones de habla griega. Pero también hay otras influencias. Hay numerosos préstamos iraníes en romaní (algunos de ellos podrían ser atribuidos a cualquiera de varias lenguas iraníes, incluidos tanto el persa como el kurdo), incluidas palabras como diz “fortaleza, ciudad” (persa diz), zor “fortaleza” (persa y kurdo zor), y baxt “suerte” (persa y kurdo baxt). Otro idioma de contacto fue el armenio, que dio al romaní palabras como bov “horno”, kotor “pieza” y grast “caballo”. A menudo se supone que el contacto con el iraní y el armenio surgió antes del contacto con el griego - principalmente debido a la ubicación geográfica de los idiomas en la era actual. Pero también es posible que las influencias griegas, iraníes y armenias fueran todas adquiridas durante el mismo período; el este de Anatolia, donde se hablaban tanto idiomas iraníes como armenios, era parte del Imperio Bizantino.

La influencia griega en romaní incluye numerosos elementos léxicos, tales como drom “camino”, luludi “flor”, fóros “ciudad”, kókalo “hueso”, zumí “sopa”, skamín “silla” y muchos más, incluidos los numerales eftá “siete”, oxtó “ocho”, enjá “nuevo”. También hay préstamos morfológicos del griego, incluida la marca de los números ordinales (pandž-to “quinto”), las terminaciones nominales (prezident-os “presidente”, slug-as “esclavo”, čač-imos “verdad”), y terminaciones que identifican a los verbos prestados (mog-in-ava “puedo”, intr-iz-ava “entro”). El griego también ha tenido un inmenso impacto en la tipología sintáctica del romaní. Características tales como el artículo definido antepuesto (o čhavo “el chico”), el órden de las palabras verbo-complemento (xav manřo “como pan”), las frases relativas pospuestas introducidas por un relativizador general (o manuš kaj giljavel “el hombre que canta”), y la división entre los complementizadores reales e irreales - džanav kaj del biršind “sé que está lloviendo”, but džanav te ginavav “sé leer (lit. que yo leo)” - todas estas se pueden atribuir a la influencia griega.

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1.4 - Dialectología

Hay una tendencia en la lingüística romaní para identificar, al menos provisionalmente, los grupos dialectales de los dialectos balcánicos, los dialectos vlax, los dialectos centrales, los dialectos del noroeste, los dialectos del noreste, los dialectos británicos y los dialectos ibéricos.

No hay ninguna manera “fácil” de clasificar los dialectos. Uno debe elegir primero los criterios en los cuales se basa una clasificación. A veces la clasificación de los dialectos se basa estrictamente en la geografía, a veces se basa estrictamente en las características estructurales - léxico, fonología, morfología - de los dialectos. En este último caso, es necesario seleccionar aquellas características que son de importancia global y que se pueden utilizar como coordenadas para comparar los diferentes dialectos y para determinar las relaciones entre ellos. Los especialistas a menudo están en desacuerdo sobre qué características deberían ser más importantes como base para una clasificación. Como consecuencia, no es inusual encontrar diferentes modelos de clasificación. También hay una dificultad objetiva: algunos dialectos pueden compartir características “típicas” con dos ramas dialectales diferentes. Estos dialectos de transición son parte de cualquier paisaje lingüístico. Por lo tanto, es casi imposible postular divisiones claras entre los grupos dialectales o “ramas”. Varios factores son responsables de la diferenciación dialectal en romaní:

  • La migración de la población de habla romaní en toda Europa, en diferentes períodos
  • La distribución geográfica de los cambios estructurales, las isoglosas de creación
  • La influencia de los idiomas de contacto
  • Cambios específicos que se limitan a la estructura de los dialectos individuales

La siguiente tabla muestra una posible clasificación de los dialectos romaníes:

BALCÁNICOS VLAX CENTRALES
ARLI “dialectos-zis” Del sur Del norte Del sur Del norte
Krim Bugurdži Agia Varvara KALDERAŠ Romano Bergitka
Sepečides Drindari Čergari LOVARI “ROMUNGRO” Bohemio
URSARI Kalajdži GURBET Mačvaja Vend East-Slovak
etc.

 

NORESTE NOROESTE BRITÁNICOS IBÉRICOS
Lituano Sinte Manuš Finés Galés (Caló)
Lotfika Estrexarja (Scandoromani) (Angloromani) (Errumantxela)
Polska Manouche RÓMANES    
Xaladitka etc.    

etc.


 MAYÚSCULAS = grupos dialectales

 ( ) = variedades para-romaní
Las variedades para-romaní son etnolectos del idioma mayoritario respectivo con elementos (la mayoría léxicos) del romaní; p. ej. el anglo-romaní es una variedad del inglés con elementos romanís. Los hablantes de dichas variedades a menudo llaman su etnolecto “su idioma romaní”. 

La cultura romaní

Los Roma solían identificarse a sí mismos y unos a otros en base a las características externas del idioma, a la apariencia (en particular los vestidos de las mujeres) y las ocupaciones (en particular las ocupaciones de los hombres). Las características internas tales como las costumbres, prácticas y actitudes constituyen otras características de identificación, pero son más propensos a variar entre los diferentes grupos. También pueden variar algunos aspectos del idioma, la vestimenta y la ocupación.

Cuando se habla de una población tan dispersa como los Roma, es esencial tener en cuenta tanto la diversidad interna como las similitudes. No todas las poblaciones roma utilizan la palabra roma para designar a su grupo étnico, pero dicha palabra suele aparecer en alguna u otra derivación, ya sea en el nombre del idioma hablado por el grupo (romanes, romaneh, roman, romacilikanes, etc.), o en los términos utilizados en el grupo para referirse a “marido” y “mujer” (rom y romni). De esta manera, podemos definir los límites de la población que se podría llamar en conjunto roma o romaní.

La cultura romaní

2.1 - La organización social

La sociedad roma se basa alrededor del grupo de parientes cercanos, que en la mayoría de las comunidades roma tradicionales constituye una sola unidad familiar. En las comunidades asentadas, los miembros de la familia extensa comparten las zonas de vivir. En las comunidades itinerantes las familias extensas viajan juntas y comparten los sitios de reposo. Independientemente del tipo de vivienda, la familia extensa es la unidad dentro de la cual se comparten los recursos, se organiza el trabajo, y se prepara y comparte la comida. La unidad familiar típica incluye la cabeza de la familia y su esposa, sus hijos casados y las nueras (borja) con sus hijos, así como los hijos e hijas solteros y, ocasionalmente, las hijas divorciadas o viudas que regresan a la casa paterna. Más allá del grupo extenso de parientes, la mayoría de los Roma se identifican como pertenecientes a una “nación” o subgrupo étnico específico.

Esto incluye los grupos de parentesco que pueden o no estar relacionados directamente, pero comparten características externas tales como la variedad específica de la lengua roma, un código especial de vestimenta, como el tipo de pañuelo en la cabeza o de delantal, la longitud y el estilo de la falda, y el peinado, para mujeres, o el estilo de sombrero, y la presencia y el estilo de bigote, entre los hombres. La “nación” o subgrupo étnico a menudo comparte una región tradicional de asentamiento o de origen, así como un perfil típico de las ocupaciones y oficios. En el sureste de Europa, los subgrupos étnicos tienden a derivar sus nombres de su oficio tradicional o histórico. A veces, los nombres de los grupos se derivan de la región de asentamiento o la religión adoptada por el grupo. Los miembros de un subgrupo étnico o “nación” por lo general se casan entre sí. Ellos tienden a compartir las costumbres que rodean importantes eventos del ciclo de vida como el nacimiento, el matrimonio y el entierro, así como las festividades, y a menudo comparten valores, actitudes y modas en una variedad de dominios. Un subgrupo étnico suele compartir el mismo tipo de estructuras de liderazgo y resolución de conflictos. Los miembros del subgrupo étnico tienen el deber de asistir a los entierros de otros miembros, incluso si no se conocían personalmente con el difunto o su familia cercana.  

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2.2 - Los papeles y ocupaciones de género

Tanto los hombres como las mujeres tienen un papel dentro del propio hogar, así como en las relaciones comerciales con los extraños, pero estas funciones normalmente son reguladas de diferentes maneras. Las mujeres son las encargadas de preparar la comida y limpiar el hogar, mientras que los hombres son por lo general a cargo de la producción que se realiza en el hogar, por ejemplo la producción de herramientas tales como cestas o productos de cobre que se venden a los clientes. Tanto los hombres como las mujeres cuidan de los niños en el hogar, incluso en aquellas ocasiones en que uno de los padres trabaja fuera de la casa.

El cuidado de los niños se realiza dentro de la unidad familiar, y por lo tanto los niños están a menudo en el cuidado de adultos que no son sus padres. Tanto los hombres como las mujeres entretienen y actúan dentro de los hogares y profesionalmente como narradores, cantantes y bailarines, aunque sólo los hombres tienden a tocar instrumentos musicales.
Fuera del hogar, las mujeres tienden a participar en las actividades económicas que les llevan en contacto con un amplio público general y no sólo con un nicho comercial seleccionado y especial. En algunos países, recogen los materiales que luego comercian, o participan en la venta ambulante de puerta en puerta de objetos pequeños.

Las ocupaciones más frecuentes de las mujeres en las comunidades roma muy tradicionales son la mendicidad y la adivinación. Los hombres, en cambio, se dedican al comercio más especializado, que tiene lugar en los mercados o con los socios comerciales designados. La recogida de material de desecho para su reciclaje es una actividad que los hombres comparten con las mujeres, aunque los hombres tienden a especializarse en los objetos de metal. Los hombres viajan en coche de puerta en puerta para prestar servicios del hogar especializados tales como la producción de asfalto, la instalación de canaletas o ventanas, o la tala de árboles. Artesanos especializados y relativamente bien establecidos producen instrumentos musicales y los comerciantes roma suelen vender coches, alfombras, arte o muebles antiguos.

Los hombres y las mujeres trabajan como jornaleros de temporada en muchas comunidades. Los papeles de género tienden a ser ritualizados en torno a las ceremonias que marcan el nacimiento, el matrimonio y la muerte. Las mujeres no suelen viajar por su cuenta para representar a su familia cercana en los entierros, pero pueden acompañar a sus maridos para hacerlo. El matrimonio por lo general requiere el consentimiento de los padres de la novia, para lo cual la familia del novio hace una solicitud formal. En las comunidades más tradicionales, se acuerda un precio por la novia como indemnización a la familia de esta, aunque también existen las dotes. El matrimonio por fuga es común en muchas comunidades. Casi invariablemente, las mujeres casadas se mudan a la casa de su marido, dando lugar a una relación especial entre la madre del marido, que suele ser la mujer cabeza de la familia, y sus nueras (borja). Se prefiere el matrimonio en el subgrupo étnico.

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2.3 - El liderazgo

Dado que la familia es la unidad más importante en la sociedad roma, es la cabeza de la familia la que es la figura de liderazgo más inmediata y más relevante para la mayoría de los rom. Por defecto, esta función recae en el hombre más anciano de la unidad familiar extensa, aunque a veces un hijo emprendedor y especialmente exitoso puede asumir los aspectos más estratégicos de decidir las prioridades de las familias, dejando los aspectos más ceremoniales de representar a la familia a un padre o tío mayor.

Más allá de la unidad familiar extensa, el liderazgo es una función que está relacionada con tareas y contextos específicos. Muchas de las comunidades roma tienen la institución de un tribunal (a menudo llamado kris) que se encarga de la resolución de conflictos internos en la comunidad. La función principal del tribunal es asegurarse de que las partes en conflicto acuerdan una solución de compromiso, y por lo tanto eliminar los conflictos, en la medida de lo posible sin la implicación de autoridades de fuera. Los tribunales tienden a contar con procedimientos estrictamente regulados que se transmiten por vía oral entre las generaciones, y son, por lo tanto, propensos al cambio y la modificación y así aparecen en formas ligeramente diferentes en todos los grupos.

Los tribunales pueden o bien proponer un modus vivendi a las partes en conflicto, o en el caso de una injusticia que ha producido una de las partes, pueden imponer sanciones a la parte culpable. Los procedimientos judiciales pueden ser iniciados por individuos argumentando en contra de otros individuos; sin embargo, en última instancia se consideran como un proceso de mediación entre las familias de las dos partes implicadas. Los conflictos en las familias se resuelven por la cabeza de la familia y rara vez se presentan ante el tribunal. Aunque los procedimientos están regulados, por lo general no existen miembros permanentes de los tribunales. En cambio, las personas que demuestran su experiencia e imparcialidad son invitadas por las partes en conflicto para servir como árbitros en los procedimientos específicos sobre su caso. Entre algunas de las poblaciones roma, el reconocimiento de los árbitros es informal, y los individuos pueden simplemente disfrutar de una reputación de árbitros con experiencia que son convocados con frecuencia a participar en los tribunales. Entre otros, los árbitros exitosos tienen un título para toda la vida - por ejemplo, rechtsprechari entre los Sinte de Alemania.

Entre los roma de Polonia central la institución del tribunal no existe. En su lugar, encontramos, excepcionalmente, una sola persona en una posición de autoridad - el rom šero o “rom jefe”. El título se suele pasar a un hijo, sobrino u otro familiar cercano del predecesor de acuerdo con los jefes de las familias relevantes, y de esta manera es un tipo de combinación entre un oficio hereditario y elegido. Hay otros pocos ejemplos de individuos en una posición de autoridad como esta sobre una comunidad entera. Muchos asentamientos roma tienen una persona reconocida en autoridad, por lo general la cabeza de una de las familias más influyentes, que a menudo se conoce como un “hombre jefe” (baro, o baro Rom). La autoridad de esta persona suele derivar de la situación de su familia, la riqueza y la influencia entre la comunidad roma local. Esta autoridad es a menudo amplificada por el reconocimiento externo a través de las autoridades locales o regionales que buscan un diálogo de algún tipo o de otro con la comunidad roma.

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2.4 - Lengua y cultura

La lengua roma es la característica más evidente de la cultura roma. Una persona cuyo idioma de familia es el romaní se considera un rom. El romaní se habla en general en la familia y con otros roma que pueden o no estar relacionados. Por lo general, es ausente en las escuelas, los medios de comunicación y las instituciones públicas. Pero en los últimos años ha habido muchas iniciativas en toda Europa para establecer los medios de habla romaní como periódicos, radio y programas de televisión y sitios web. Está floreciendo especialmente la comunicación electrónica en romaní a través de foros de chat y redes de correo electrónico.  No existe ninguna versión escrita oficial de romaní, y los usuarios de estos medios de comunicación suelen improvisar una forma de escritura que refleja su propia pronunciación local de la lengua.

Varias características de la lengua roma representan nociones culturales que son específicas de los Rom. Tal vez la más evidente es la ausencia de palabras “neutrales” para “hombre” y “mujer”, “chico” y “chica” y “marido” y “mujer”. Al utilizar cualquiera de estos conceptos, los oradores deben especificar si la persona a la cual se hace referencia es una persona de dentro, es decir, es parte del grupo (p. ej. rom “hombre”, romni o “mujer”), o un extraño (por lo general, gadžo “hombre” o gadži “mujer”). Otra característica destacable de la lengua es la tendencia a crear nuevos nombres para las naciones vecinas, en lugar de adoptar simplemente una palabra que es similar en sonido a la auto-denominación de dichas naciones. En los Balcanes, por ejemplo, los Roma se refieren a los griegos como balame, a los turcos y musulmanes les suelen llamar koraxane, este último derivado del nombre del estado medieval turco Karakhanide de Asia Central. Los cristianos ortodoxos se conocen como das, una palabra índica que significa “esclavo”, en un juego de palabras basado en la similitud con el término “slavs” en griego (como en inglés), y en Europa los judíos se llaman bibolde o “no bautizados”. Sin embargo, los intentos de asociar el origen de las costumbres y creencias con el origen de los términos individuales que les denotan no siempre han dado sus frutos. Algunos términos índicos antiguos se utilizan para los conceptos cristianos adquiridos con toda probabilidad en Europa, como en rašaj “sacerdote” y trušul “cruz”. Por otra parte, términos como kris “tribunal” y magardo “contaminado” derivan del griego, aunque a menudo se cree  que los conceptos asociados son mucho más antiguos.

Por esta razón, en general han sido inútiles los intentos de utilizar la composición del vocabulario romaní para reconstruir la cultura roma “original” o el medio donde se originaron los antepasados ​​de los Roma. El hecho de que el idioma romaní se ha mantenido desde hace tanto tiempo da testimonio de su importante papel como símbolo de identidad. Las familias roma tradicionales por lo general insisten en hablar romaní en la familia y en todas las interacciones con otros Rom. Sin embargo, el aprendizaje de idiomas se considera una habilidad natural, necesaria, y los niños están acostumbrados desde una edad muy joven a aprender las lenguas de las poblaciones circundantes. El romaní sigue siendo el idioma de la emoción y la lengua que se utiliza entre los roma, y por lo tanto los niños igual que los adultos tienden a volver al romaní cuando hablan con compañeros roma, independientemente de si estos son miembros de la familia o extraños. Esto tiene poco que ver con el “secreto”, que es a menudo la percepción que los extraños asocian con estas preferencias de idioma, y ​​más que ver con el hecho de que la lengua actúa como un símbolo de identidad y emoción, y como una frontera más que separa el mundo exterior del mundo de los rom. Sin embargo, algunas comunidades roma han abandonado el romaní como lengua cotidiana de la familia, como resultado de la presión de las autoridades y una política de represión directa mediante la imposición de sanciones por el uso del idioma. Este ha sido el caso en la mayoría de los países escandinavos, en Gran Bretaña, en España y Portugal, y en algunas partes de Hungría. Es interesante que incluso en estas regiones, las comunidades roma siguen utilizando el vocabulario derivado de la lengua romaní, que se insertan en las conversaciones en la lengua mayoritaria (inglés, portugués, y así sucesivamente). De esta manera, el idioma sigue actuando como un límite entre las personas de la comunidad y los extraños.

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2.5 - La posición de la escuela y la asistencia escolar

Las familias roma tradicionales educan a sus hijos permitiéndoles participar en todas las actividades de la familia, incluso en las actividades económicas. Los niños observan, participan, y asumen gradualmente una parte de la responsabilidad de la unidad familiar extensa. No hay ninguna ceremonia de iniciación y tampoco pruebas formales de las habilidades o los conocimientos adquiridos. La escuela es una institución Gadže. Representa todo lo que los extraños representan, y todo lo que separa a los roma de los extraños: normas rígidas, la obediencia a una persona con autoridad que no es parte de la familia, la opresión de la iniciativa de los niños y la negación de la responsabilidad de los mismos, la imposición de horarios arbitrarios, y tal vez lo más difícil de todo, la partición de los niños del resto de su familia durante muchas horas. De este modo, se considera que la escuela interfiere, potencialmente, en la vida cotidiana de los Roma. De hecho, se ve como una amenaza, ya que saca a los niños de la esfera de influencia de sus padres, y debilita la confianza en las formas y las tradiciones de la familia roma. La situación escolar entra así en conflicto con la moralidad roma, con su protección de la unidad familiar, y con la dirección natural de la educación en el hogar roma, que enseña a los niños a confiar en su propia evaluación de la situación en lugar de seguir las instrucciones formularias estrictas de comportamiento. Para las familias roma itinerantes, o aquellas que cuentan con el apoyo de sus hijos en el trabajo de temporada, la asistencia escolar obligatoria también constituye un obstáculo práctico. Por último, la mezcla con los niños no roma en la adolescencia trae consigo el peligro de relaciones románticas con gente de afuera que amenazan con alejar a los niños roma de sus hogares y tradiciones, e incluso separarlos de sus familias de manera permanente. En muchos países de Europa Central y Oriental, la integración con otros niños fue limitada como consecuencia de la remisión casi automática de los niños roma a escuelas con necesidades especiales. Estas escuelas sólo han contribuido, sin embargo, a la estigmatización de los Roma, sin dejar de perturbar la vida familiar tradicional y debilitar la capacidad de los padres de actuar como modelos de éxito. En la mayoría de las comunidades roma, ahora se reconoce que la escuela no se puede evitar a edades más tempranas. Las familias envían de manera reacia a sus hijos a la escuela, esperando por lo menos que se beneficien de la oportunidad de adquirir algunas habilidades clave como la alfabetización básica, que puede resultar útil a la familia en conjunto. Muchas de las comunidades roma han aprendido a integrar la presencia de la institución escolar en su estilo de vida roma, considerando la escuela como la primera oportunidad concentrada que sus hijos tienen de observar las formas de los gadže y practicar el mantenimiento de la línea de demarcación entre los Roma y los gadže. La tradicional desconfianza de los Roma hacia las escuelas como instituciones gadže es casi siempre reforzada por las actitudes hostiles hacia los niños roma por parte de los niños mayoritarios y sus padres, y muy a menudo por los profesores y el centro escolar.

Esto se suma al dolor de los padres roma, que se sienten reacios pero obligados a abandonar a sus hijos al abuso emocional y a menudo físico de ser una minoría no deseada en un entorno hostil, ignorante de sus propias necesidades y valores y seguro de su propia supremacía. La estrategia que la mayoría de las familias roma tradicionales prefieren seguir es enviar a sus hijos a la escuela primaria, permitiéndoles una libertad relativa de asistencia, e incluso animándoles a faltar a la escuela de vez en cuando, como una manera de señalar que la lealtad a la familia y la participación en los eventos importantes de la familia tiene prioridad sobre cualquier otra cosa. Como padres, tratan de mantener una relación de respeto, pero distante con la escuela, siempre del lado de sus hijos en caso de conflicto, como otra manera más de enseñar a sus hijos el valor del apoyo mutuo y la lealtad recíproca. Junto con sus hijos aguantan cualquier dificultad con la que tropiezan en la escuela, recordándose a sí mismos que esta es una oportunidad para los niños de obtener una profunda comprensión de los valores y las prioridades gadže, un entendimiento que les puede servir más tarde en las transacciones con los gadže. La mayoría de los padres roma retiran a sus hijos de la escuela antes de llegar a la pubertad. Los padres a menudo dan varias razones para ello. La más comúnmente citada es el miedo a las drogas, la violencia y otros tipos de comportamiento amenazante que se asocian a menudo con las escuelas secundarias, especialmente en zonas desfavorecidas. Otra es el temor a la alienación de su entorno familiar, y otra razón todavía más específica es el temor de que los niños y niñas podrían ser llamados a participar juntos en clases de educación sexual, que, en el contexto de los roma, les avergonzaría y les requeriría mucho esfuerzo para restaurar su honor en los ojos de los demás dentro de la comunidad roma. Pero no sólo la educación sexual es la causa de la ansiedad; debido a su contenido, esta se cita abiertamente como la más simbólica de las situaciones que pudieran avergonzar a los jóvenes adolescentes. De hecho, una vez que los niños llegan a la pubertad se convierten en responsables y por lo tanto susceptibles a las condiciones de vergüenza y honor en cualquier situación posible. En esta etapa de sus vidas, deben, por lo tanto, volver a la comunidad donde se pueden examinar todos los aspectos de su comportamiento para asegurarse de que su comportamiento es honorable. La ausencia durante partes largas del día, sin estar en compañía de los adultos, ya sean familiares o vecinos, significa escaparse de este control y puede hacerlos vulnerables a las sospechas de conducta deshonrosa, ya sea infundadas o no.               

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2.6 - Visión

Hay algunos desafíos especiales a la hora de tratar de entender la sociedad y la cultura roma. Para empezar, los Roma tienden a vivir una vida segregada, desgarrada de la sociedad mayoritaria a través de generaciones y siglos de exclusión y sospecha. En consecuencia, pocos extraños ganan experiencia de primera mano en las prácticas culturales roma. Las mismas permanecen ocultas para la mayoría de la gente, y por lo tanto se convierten en objeto de especulación, fantasía e ideas preconcebidas. Aunque hay un número creciente de manifestaciones públicas y fuentes de información sobre las tradiciones y costumbres roma, tanto en forma de investigación académica publicada e informes en los medios de comunicación como en forma de auto-descripción por las asociaciones, activistas y escritores roma, es aún más difícil tener acceso a información directa y confiable sobre los roma en el dominio público que a información sobre la sociedad mayoritaria dominante de cualquier país o región individual de Europa. Al mismo tiempo, ciertas imágenes de los Roma siguen prevaleciendo en la ficción, el cine y el folclore convencional. Por esta razón, el debate sobre la cultura roma rara vez se lleva a cabo en un espacio neutral e imparcial. La mayoría de los europeos tienen algún tipo de asociación con la palabra “gitano”, en base a las imágenes que se transmiten a través de las presentaciones culturales convencionales de diferentes tipos. La ausencia de una tradición de la alfabetización y de las instituciones públicas dentro de la sociedad roma limita en gran medida la cultura roma al ámbito privado del hogar y de las comunidades cerradas y por lo tanto la hace inaccesible para los extraños, a menos que estos realicen un esfuerzo especial para conocer a los roma y su forma de vida y valores.Por lo tanto, al escribir sobre la cultura roma, nos enfrentamos con el reto de hacer algo más que informar; también tenemos que deshacer gran parte del proceso de acumulación de información incorrecta en base a los rumores, la proyección y la fantasía.

En lo arriba expuesto, el lector puede haber encontrado una descripción de ciertas costumbres y valores roma que proporcionan el germen, cuando los mismos se interpretan fuera de contexto, de algunos de los prejuicios que rodean a los roma en los ojos de la población mayoritaria de muchos países. Cuando se habla de los roma, al igual que de cualquier otra nación, es evidente que los valores, las actitudes y las prácticas culturales se entienden mejor cuando se examinan en el contexto, en el sentido profundo que los mismos tienen para quienes los practican, y considerando la manera en que dichas prácticas ayudan a mantener la cohesión y el sentido de autoestima de una comunidad. La cultura roma no es diferente. Se busca un propósito, que es la preservación de la comunidad y la familia en su misma esencia. Al mismo tiempo, debemos recordar siempre que la cultura roma, al igual que cualquier otra cultura, no es estática, sino dinámica y sujeta a la variación y el cambio. Prácticamente ninguna de las prácticas o creencias que se describen en este texto es característica a todas las familias y comunidades roma sin excepción. Siempre hay formas diferentes de hacer las cosas, y las actitudes de los individuos y las comunidades evolucionan y se ajustan a las realidades y circunstancias cambiantes, así como a las influencias externas. Hoy más que nunca, la sociedad roma se encuentra en una etapa de transición, buscándose nuevas oportunidades por muchos de sus miembros, especialmente pero no exclusivamente, los de la generación más joven. Inevitablemente, el cambio social conduce a un cambio cultural. Por lo tanto, la realidad de la cultura roma es compleja y de una estructura muy variada.

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El presente proyecto ha sido financiado con el apoyo de la Comisión Europea. Esta publicación es responsabilidad exclusiva de su autor. La Comisión no es responsable del uso que pueda hacerse de la información aquí difundida.
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